Si la gente que se congregó ayer en la Riviera esperaba escuchar el dulce sonido del acordeón y el piano que tanta fama le otorgó a Tiersen a raíz de la película de Amelie, se equivocaron de concierto.
Lo que pudimos escuchar ayer fue una música que tendía al rock (me atrevería a decir progresivo) con toques, a veces, un poco psicodélicos. El acordeón y el teclado se dejaron a un lado para dejar paso a las guitarras eléctricas distorsionadas y efectos por ordenador...
Sorprendió bastante que tocara casi integramente su último álbum con una o dos excepciones, pero en su conjunto, fue una decisión muy acertada pues dado a la singularidad de su última creación, si hubiera introducido piezas de sus primeras creaciones, hubiera roto el "lenguaje" que marcaba la dialéctica del concierto.
A todos los que no hayáis escuchado todavía el disco de Dust Lane, os lo recomiendo encarecidamente. Es un álbum muy trabajado al detalle y con mucha fuerza. Títulos como "Amy" , "Dust Lane" o "Fuck me" hacen de este disco, uno a tener en cuenta.
Y como siempre hay que dejarse las cosas buenas para el final, quería recomendaros a todos el grupo que actuó como teloneros de Yann Tiersen: Lonski & Classen, un duo alemán (Berlín) que hacen maravillas disponiendo solo de una guitarra y una batería. No os puedo contar mucho porque todavía no me he puesto seriamente a escucharles pero os puedo decir que me impresionó su voz y el virtuosismo para crear música relativamente compleja con solo dos instrumentos. Os prometo una entrada dentro de poco sobre ellos